Un destino amigable, de extraordinaria belleza natural preservada, ideal para compartir con los afectos o en solitario, de su extraordinario potencial, y en cualquier época del año. Sin duda que los balnearios top como la famosa Ipanema -y la “Garota” que inmortalizara el gran maestro Jobim-, Barra de Tijuca, Copacabana, Leblón, Prainha, Arpoador, Botafogo, San Conrado, Vermelha, no pasan de moda, ¡al contrario! Siguen convocando a millones de turistas de todas partes del mundo.

Pero Río de Janeiro, es mucho más. La bienvenida está dada por el Cristo Redentor, y el abrazo permanente desde la cumbre del cerro Corcovado, sobre la icónica Bahía de Guanabara, en el Parque Nacional de Tijuca. A partir de 2007 considerada Maravilla Mundial, es una escultura imponente de treinta metros de altura, un peso cercano a las 1.200 toneladas, a 700 metros sobre el nivel del mar. Se la puede visitar contratando el servicio del tren Corcovado/incluye entrada, en combi, auto, o caminando…

Algunas sugerencias para elaborar la hoja de ruta y no perderse nada en la Capital del Carnaval, dueña además, de una movida cultural única, para tomar nota: el Pan de Azúcar, el Casco Céntrico, la Catedral Metropolitana, el Jardín Botánico, la Laguna Rodrigo de Freitas, el Tranvía de Santa Teresa, la Escalinata de Selarón, Bossa Nova en vivo en el Vinícius Bar, el barrio de Lapa, el Museo del Samba, el Parque Lage, el Estadio Maracanã, los Museos de Arte y Del Mañana, el Mural Etnias en el Boulevard Olímpico, Niterói, el Palacio Catete, el Teatro Municipal, la histórica Confitería Colombo, el Parque Chico Mendes-y sus yacarés desde su hábitat-, la Feria de San Cristóbal, el Sambódromo, la Favela Rocinha, el Mirador La Mesa del Emperador, la Fabrica de la Cerveza Bohemia…

Dentro de los paseos y excursiones, Búzios es una cita que no admite excusas de ningún tipo. Se accede vía aérea, por carretera -transfer-, o en velero. La distancia entre este pequeño gran universo paradisíaco-que comenzó siendo una aldea de pescadores hasta reconvertirse-sin perder la esencia característica y hasta cierto espíritu bohemio inspirador-con respecto a RJ, es de ciento setenta y seis kilómetros. De su soñada geografía, donde la arena se confunde armoniosamente con el mar de agua tibia, vegetación sutil y envolvente, se distinguen Geribá, Ferradura, João Fernandes…y a media hora del centro, Cabo Frío, un espectáculo aparte, para los sentidos…

Preparando el nuevo viaje

A la hora de definir el transporte aéreo, los pasajes a Río se destacan por la variedad de alternativas, la calidad de los servicios, las acciones promocionales y las tarifas decididamente económicas. Una muy buena noticia que merece ser ampliada en un par de clics del dispositivo electrónico de preferencia. Porque hay ciento noventa y seis vuelos desde la capital de Santiago a Rio a disposición, con el aval de empresas experimentadas como por ejemplo: Aerolíneas Argentinas, LATAM, Gol, Avianca, Sky Airline, Emirates…

 Los pasajes a la ciudad de los cariocas en la actualidad también se podrán elegir de acuerdo a la modalidad rutas rápidas o boletos a precios bajos. De manera rápida, simple y segura la tecnología permite, a quien quiera informarse, la proyección de vuelos baratos semana a semana para los próximos ocho meses…

Otro de los temas fundamentales que garantizarán una estadía exitosa, tienen que ver con el alojamiento. Los hoteles en la ciudad maravillosa se distinguen por el confort, la modernidad, el diseño de las instalaciones, los servicios integrales y la atención personalizada. Si bien el idioma oficial de la República Federativa de Brasil es el portugués, no constituye una barrera cuando de comunicarse se trata. El “Portuñol” es una variante popularmente aceptada, que resuelve los contactos que pudieran presentarse con fluidez y buena onda.

Entre los establecimientos hoteleros para agendar, sobresalen: Américas Copacabana, Praia Linda, Othon Palace, Lagheto Stilo Barra, Radisson, Bandeirantes, Nobile Inn & Suites Vía Premiere, LSH, Olinda…

Y…”tim-tim” con caipirinha, jugos de fruta, agua de coco, cerveza o cachaça, saboreando una inolvidable feijoada… ¡y el corazón contento!

Esta publicación aparece primero en El Dinamo