Un enorme incendio destruyó el campamento de refugiados más grande de Europa, que se encontraba ubicado en la isla de Lesbos en Grecia, y donde vivían más de 13 mil personas.

Según indicó BBC, más de 25 bomberos estuvieron combatiendo las llamas mientras los miles de migrantes eran evacuados del campamento. Algunos sufrieron lesiones por la inhalación del humo.

El gobernador encargado de la isla Lesbos, Aris Hatzikomninos, confirmó a medios locales que el campamento había quedado “completamente destruido”, por lo que convocó a una reunión de emergencia durante este día miércoles.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, expresó “tristeza por los incidentes” y sugirió que el desastre pudo haberse debido a enfrentamientos y “reacciones violentas contra los controles sanitarios” y el traslado a un centro de aislamiento, tras la detección de 35 casos de COVID-19 en el campamento.

“Se declararon múltiples fuegos en el campo y las llamas nos rodearon muy rápidamente, era una operación muy difícil”, dijo Konstantinos Théofilopoulos, comandante de los bomberos que participó en el operativo.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, expresó su “profunda tristeza” por el incendio que afectó a los refugiados y la “disposición de la Unión Europea a ayudar”.

Tras la tragedia, el Gobierno de Grecia anunció que declarará el estado de emergencia para la isla de Lesbos, además decidieron prohibir la salida de la isla de todas las personas que vivían en el lugar para evitar una eventual propagación del coronavirus.

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